Dado su menor peso, costes de producción y temperatura de procesamiento, así como su avanzada flexibilidad mecánica, mayor abundancia y sostenibilidad, los semiconductores orgánicos presentan enormes oportunidades para la industria electrónica, en comparación con sus homólogos tradicionales. Los materiales semiconductores orgánicos se fabrican fácilmente mediante deposición sobre sustratos flexibles, lo que permite el desarrollo de circuitos plegables, y ofrecen ventajas particulares para el desarrollo de dispositivos biomédicos, células solares plegables y aplicaciones a nanoescala.