En todas las disciplinas, los científicos se enfrentan hoy a la doble presión de obtener resultados más rápidos mientras navegan por problemas complejos. Aunque la inteligencia artificial (IA) suele considerarse una especie de «varita mágica», los ponentes de nuestro reciente seminario web señalaron que la IA es una herramienta potente, pero cuyo éxito depende del instinto, el ingenio, la creatividad y la supervisión humana para impulsar un progreso científico significativo.
En el seminario web, IA para la ciencia: aplicaciones reales de investigación de vanguardia impulsada por inteligencia artificial, el Dr. Jacob Al-Saleem (director de ciencia de datos para ciencias de la vida en CAS), el Dr. Thomas Clausen (director de laboratorio sénior en 3M) y la Dra. Aleksandra Karolak (miembro adjunto del Moffitt Cancer Center y profesora adjunta en la Universidad del Sur de Florida) debatieron sobre cómo la IA puede acelerar la investigación científica, descubrir patrones y optimizar procesos dentro de un marco que maximiza el talento y las conexiones humanas.
Exploración del impacto de la IA en todas las disciplinas
El Dr. Clausen, con décadas de experiencia en 3M, destacó cómo se utiliza la IA para acelerar el desarrollo, la producción y la comercialización de productos, especialmente en la ciencia de materiales. Señaló que su equipo no utiliza grandes modelos de lenguaje (LLM), sino que se centra en otros modelos de IA para simulación, pruebas mecánicas y tecnologías de gemelos digitales: herramientas específicas de dominio que resuelven problemas de ingeniería del mundo real y aceleran procesos conocidos.
La Dra. Karolak, cuya trayectoria abarca la química, la biofísica y la oncología, describió cómo su laboratorio utiliza la IA para ayudar a comprender la resistencia al tratamiento y la heterogeneidad en pacientes con cáncer. Su trabajo integra datos multimodales (información genómica, proteómica y transcriptómica) para identificar dianas terapéuticas y simular interacciones moleculares.
Los ponentes coincidieron en que la IA no sustituye a la experiencia humana, sino que es una herramienta potente para mejorarla. Con esto en mente, el panel inició un fascinante debate sobre el papel de la IA en la investigación científica, centrándose en los resultados y en la importancia del factor humano.
Conclusiones clave de la sesión
Tras presentar su propio trabajo, nuestros ponentes utilizaron el reciente artículo de CAS Insights, «IA para la ciencia: seis tendencias que impulsan la investigación de vanguardia», como base para su debate. A continuación se presentan algunos de los temas tratados.
- El éxito de la IA suele ser específico de cada dominio. En lugar de aplicar modelos genéricos, nuestros ponentes destacaron la importancia de adaptar las herramientas de IA a retos científicos específicos. El Dr. Clausen reveló que la optimización de adhesivos en 3M requiere soluciones de modelado diferentes a las de la simulación de interacciones proteína-ADN en oncología.
- Los gemelos digitales pueden utilizarse en la investigación y las operaciones. El Dr. Clausen destacó cómo los gemelos digitales (modelos virtuales de sistemas físicos) se utilizan en I+D y en entornos operativos. Desde la simulación del rendimiento de los productos hasta el apoyo a las decisiones de fabricación, los gemelos digitales son un ejemplo clave de la utilidad y versatilidad de la IA.
- El sesgo y la calidad de los datos siguen siendo preocupaciones críticas. La Dra. Karolak señaló que, aunque a menudo se habla de las alucinaciones en los modelos de IA, el sesgo en los datos de entrenamiento es un riesgo más grave, especialmente en las ciencias de la vida. Garantizar conjuntos de datos diversos y representativos es esencial para evitar conclusiones engañosas.
- Los equipos interdisciplinarios son esenciales. Nuestros ponentes destacaron el valor de la colaboración interfuncional. En 3M, los equipos incluyen químicos, ingenieros, neurocientíficos e incluso licenciados en filología inglesa. En el ámbito académico, la Dra. Karolak trabaja en estrecha colaboración con médicos, biólogos e informáticos para ofrecer mejores resultados a los pacientes. Los ponentes coincidieron en que la diversidad de pensamiento es importante cuando se trabaja con IA, ya que aporta creatividad y supervisión, factores que pueden ser clave para una implementación exitosa.
Mirando hacia el futuro: la IA como catalizador
A lo largo de la conversación, surgió un tema recurrente: la IA es un catalizador para la innovación, no un sustituto de la creatividad humana. Como señaló el Dr. Clausen: «La IA le permite examinar rápidamente el caos de información existente, y eso puede despertar la creatividad». Sin embargo, también subrayó que a la IA le falta ese pensamiento intuitivo y fortuito que a menudo impulsa la innovación. Reiteró que la invención del Post-it en 3M surgió de un encuentro casual entre dos colegas que vieron potencial en un adhesivo fallido.
La Dra. Karolak se hizo eco de este sentimiento, describiendo la IA como un «catalizador» que ayuda a los investigadores a explorar nuevas hipótesis y descartar callejones sin salida de forma más eficiente. También señaló que, aunque la IA puede apoyar la creatividad, no llega a generar hipótesis verdaderamente novedosas, algo para lo que el cerebro humano, con su intuición y experiencia, está especialmente dotado.
Los ponentes expresaron su optimismo sobre el futuro, al tiempo que instaron a la cautela y la responsabilidad en la forma en que se aplica la IA. Como compartió la Dra. Karolak: «Todo es veneno, solo depende de la dosis». Lo mismo ocurre con la IA: su impacto depende de lo cuidadosamente que se utilice.
Ver el seminario web completo
Para explorar más perspectivas de nuestros ponentes, vea el seminario web completo aquí. Obtendrá una comprensión más profunda de cómo la IA está dando forma al futuro de la ciencia y cómo los investigadores gestionan las oportunidades y desafíos que plantea.




